23-Septiembre-09

"LA CARTERA"

Son muchas las cosas de las que tenemos que estar al tanto cada día.

Ayer en Reus y pendiente de sacar el ticket del parquímetro cargaba con (como siempre) un montón de cosas, las llaves del coche, la cartera del dinero, el portafolios de los documentos, la maleta de herramientas, la maleta del ordenador, las llaves de casa, una chaqueta...total que sin darme cuenta se me cayó la cartera...

No noté su falta hasta media hora después...y CASI ME DA EL INFARTO, no ya sólo por el dinero en efectivo ni el tema de las tarjetas de crédito si no por lo que se me avecinaba en cuanto a la renovación de documentos, DNI, tarjetas sanitaria, carnet de conducir, tarjeta de la empresa, etc etc....

Al no encontrarla por el camino recorrido, automáticamente, a buscar al agente encargado de la hora de los parquímetros. Después de un rato lo encontré pero me comentó que no sabía nada, que tal vez pudieran haberla dejado en las oficinas de la agencia sitas en la segunda planta del mercado central.

Allí que me fuí corriendo, pero tampoco allí sabían nada.

Me recomendaron que según me movía fuera mirando las papeleras de la calle, pues muchas veces en ellas aparecían carteras robadas o perdidas, por supuesto, sin el dinero.

Corriendo me dirigí al cuartelillo de los Mozos de escuadra (policia autonómica), y tampoco sabían nada y me advirtieron que rápidamente diera de baja todas mis tarjetas de crédito.

Me preocupaba sobre todo el tener que llamar al jefe y explicarle que había perdido la de la empresa...

Antes de hacer esas gestiones, como última opción, sólo me quedaba darme un largo paseo hacia la central de la policia Nacional,....y por supuesto chequeando todas las papeleras que encontraba a mi paso.

Al llegar allí y después de esperar a que unos emigrantes fueran atendidos le comenté al agente de turno lo sucedido.

Este después de mirarme, se hechó una sonrisa y me dijo..

-Hoy es tu día de suerte...una mujer mayor acaba de traer una cartera que se ha encontrado.

Era la mia, le dí un rápido vistazo y ví que no faltaba nada, todo estaba allí, el dinero, todas las tarjetas.... hasta las fotos de mi mujer y mis hijas.

Me fui de allí contento pero a la vez triste por no haberle podido dar las GRACIAS a esa mujer que se tomó la molestia de darse un largo paseo hasta la comisaría para devolver intacto lo encontrado.

Según caminaba de vuelta al pasar por la puerta del mercado vi por el rabillo del ojo a una mujer joven de rodillas pidiendo limosna.

No pudiendo compensar a la mujer mayor, me frené, di media vuelta y le dí a la sorprendida mujer joven todo el dinero en efectivo que tenía en mi cartera....... y otra vez esa sensación agridulce de alegría por haber ayudado pero triste por haberlo hecho por "compensación" del otro favor.

Intentaré en adelante, ayudar desinteresadamente .....y tener más cuidado de mi cartera.